En un movimiento estratégico que busca reorganizar el esquema de poder y recuperar la iniciativa política, Diego Santilli juró formalmente como el nuevo jefe de Gabinete de Ministros. La ceremonia, que tuvo lugar por la tarde en el Salón Blanco de la Casa Rosada, estuvo encabezada por el presidente Javier Milei y contó con un marcado respaldo de gobernadores aliados y referentes del PRO.
Sin embargo, el protagonismo del acto no solo estuvo en la firma del Decreto 548/2026 que oficializó el nombramiento de Santilli, sino en una calculada puesta en escena posterior. Inmediatamente después de la jura, Milei rompió el protocolo para convocar al estrado al renunciante Manuel Adorni, con quien se fundió junto a Santilli en un prolongado y llamativo abrazo de a tres.
El gesto político, interpretado puertas adentro como un intento de ratificar la unidad y amortiguar el impacto de la salida de Adorni, generó algunas miradas incómodas entre los presentes, especialmente en las filas del PRO, espacio que venía presionando por el apartamiento del exvocero y jefe de ministros debido a los ruidos judiciales que empañaban su gestión.
Un fuerte respaldo de los gobernadores y el PRO
El Salón Blanco lució colmado de figuras de peso político. Destacó la presencia de al menos 13 gobernadores de provincias aliadas que viajaron especialmente a Buenos Aires para manifestar su apoyo explícito a la asunción de Santilli. Esta fuerte representación federal busca consolidar los puentes de diálogo del Ejecutivo con el interior del país, una tarea que ahora recaerá directamente bajo la órbita del flamante jefe de Gabinete, dado que el Ministerio del Interior —que conducía el propio Santilli— dejará de funcionar de forma independiente para ser absorbido por la Jefatura de Gabinete.
Entre los asistentes también se vio a figuras clave del PRO como el diputado Cristian Ritondo y el senador provincial Guillermo Montenegro, además de funcionarios del riñón libertario como la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el asesor Santiago Caputo.
Tras su asunción, Santilli manifestó en sus redes sociales que asume «el desafío más importante de mi vida» y se comprometió a «dejarlo todo» para que la administración nacional continúe con las reformas estructurales planificadas.






