El vocero presidencial, Adrián Ravier, confirmó este martes por la mañana que Santiago Oría asumiría nuevas tareas en el área de comunicación digital, un espacio vinculado hasta ahora con el asesor presidencial Santiago Caputo. Sin embargo, horas más tarde, el propio Ravier debió aclarar sus dichos y negó que se hubiera producido una modificación en el organigrama de comunicación del Gobierno.
“Entiendo que sí”, respondió Ravier durante su habitual conferencia de prensa cuando fue consultado sobre si Oría estaba actualmente a cargo de la estrategia digital del Gobierno. El vocero sostuvo además que el nuevo esquema no implicaba quitarle relevancia a Caputo, a quien definió como “una figura clave” dentro de la administración de Javier Milei.
La aclaración llegó pocas horas después y por pedido de Presidencia, con el objetivo de bajar el tono a la polémica. A través de sus redes sociales, Ravier precisó: “Sobre mi respuesta respecto de la comunicación del Gobierno Nacional, hago una importante aclaración: no hubo ni hay ningún cambio en el organigrama de comunicación del Poder Ejecutivo, ni designación alguna, ni traspaso de responsabilidades entre áreas”.
Desde el entorno del vocero explicaron que su respuesta apuntaba a señalar que Oría, por su cercanía con Milei y su trayectoria junto al Presidente, adquirió mayor peso en la construcción del discurso oficial, pero no que hubiera asumido formalmente nuevas funciones.
La disputa, sin embargo, existe en otro nivel. El equipo de Oría comenzó a trabajar junto a los Menem para ganar espacio en las redes y en la definición de los mensajes libertarios, en un esquema que hasta ahora había tenido a Caputo y a sus aliados como actores centrales. El movimiento comenzó a generar tensiones dentro del oficialismo por el control de la narrativa digital y por la influencia sobre los mensajes que busca instalar la Casa Rosada.
Las declaraciones de Ravier se conocieron un día después de la reunión de Gabinete que Milei encabezó en la Casa Rosada, un encuentro que se extendió durante varias horas y estuvo destinado a repasar la marcha de la gestión, el escenario económico y la agenda legislativa. En esa reunión hubo una ausencia que no pasó inadvertida. Caputo no participó del encuentro, pese a encontrarse dentro de Balcarce 50. Según trascendió, el asesor presidencial tenía un “compromiso impostergable” que le impidió permanecer en la reunión.


